Difícil hacer poesía cuando la forma poética te abandona
No forzar el estupido engranaje es mi premisa
Nada de canturreos poliformes ni de versos por compromiso
Nada de aceitoso peinado ni de poses acarameladas
Cuando la palabra me abandona me recluyo en el silencio
Y bebo.
Y hago teatro para vencer a la muerte
Porque el teatro trabaja con la muerte
Se apoya en ella
Como en una piedra inmóvil y dispara su veneno
Porque somos la presencia de una ausencia
Porque voy como un péndulo ebrio
Entre la poesía y el teatro
Y bebo...
Hasta la recuperación definitiva...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
8 comentarios:
con ausencia presente y su manos en blanco,
con el teatro sobre el rostro de tules y entejuelas que se burlan,
la poesía detrás como una sombra de cuervos y hirlo.
Un abrazo,
salud
El teatro es poesía en acción, vos sos teatro y poesía, el teatro es vida y muerte, la vida es arte y pasión.
Mil besos amigo
Me gustó lo de beber hasta la recuperación definitiva y coincido en eso de recluirse cuando se es abandonado por la poesía.Saludos.
Un péndulo ebrio es como la taquicardia: produce ese avance arrítmico que hace que uno piense q ahí en ese instante de suspensión uno se queda nomás y al jonca. Con lo cual uno le va tomando cierta familiaridad a la cuestión. No? digo.
Y yo, ya sabés, te acompaño.
Salut compañero!
Abrazo
Ay, qué original que sos che pibe.
lo que cuenta no es lo que escribes
sino
como lo haces
Publicar un comentario en la entrada