lunes 8 de septiembre de 2008

cronicas del sexto sapo o los poseidos entre lilas

Liliana García Carril
Nos ha abandonado
Nos dejo huérfanos de poesía
De su voz solo escuchamos el parco silencio
A través de un eco muy entrada la madrugada
No merecíamos tu voz titilante, no fuimos dignos de tu desvelo?

Y yo que quería escucharte
Te fuiste por la cerradura más diminuta
Dicen que la música brillaba estridente en la noche
Y que opaco corazones tibios
Y yo que creía que la poesía debía trepar por las escaleras
Como ese viejo cuento del ratón que quería ir a la luna
Si
Trepar solita por las escaleras y emanciparse
Bien alto de la música y la algarabía
Y ella solita acomodarse en su lugar
Como una princesa desnuda
Y abrir con gesto heroico su abanico de múltiples desvelos
Porque no le debemos respeto a los climas
Porque el corazón no tiene climas externos
Salvo los de la piel para dentro
Porque el silencio hay que ganárselo
Conquistarlo por breves instantes
Seducirlo hasta el hartazgo
No quiero reverenciarte poesía porque me chupas un huevo
Porque hace tiempo que no reverencio a nadie
Y si solita no pudiste acomodarte entre la música y la algarabía
Es porque venias triste y con animo amargo
Y aquí no hay tiempo para la tristeza
Porque la conocemos de cerca
Su fétido aliento de intemperie
Sus caricias de hielo amaestrado
Porque no hay sillones de felpa académico
Porque no te mereces lo que no supiste conseguir
Porque no tenemos problemas de cartel
Y sino tengo espejos en los baños
Es porque mi cuerpo es un rostro desnudo
Que no vive de la apariencia
Yo no soy vegetariano Leonor Silvestri
Y mi barcito es de borrachos de buena muerte
Acá se comparte el pan y el vino
No estamos acostumbrados a que escupan la mesa
Pero tratamos de decir las cosas por su nombre
Y la puerta permanece abierta
Los candados son cosas del ego y los premios
Te he servido el vino de mi corazón y no supiste emborracharte
No voy a pedir perdón por ser un mono

No te merecíamos Leonor Riera Carril?

Tal vez no,

Los monos bailamos desnudos en la jungla
Pero la luna es nuestra
Aunque la nombren los poetas de sillón de terciopelo.

Digo que esta boca es mía

Y no me sangran los labios porque no beso espejos.

6 comentarios:

La Niña Pon y su Flequillo dijo...

faaa....muy lndo don!!!
q buenas imagenes m ha regalado hoy!!

seguire pasando... saludos!!!

Debi dijo...

Me gusta leer lo que escribís pq tus poesías van atrapando mi atención y me van introduciendo en un clima, y al final ya es como si alguien t estuviera hablando mirándote a los ojos y agarrándote las manos. No es una crítica literaria esto. Lo digo a lo mono: me cae bien.

El Cosmosurero dijo...

Gerardo... Nunca me sentí más rutinario que ante tus versos y digo lo mismo de siempre...¡muy muy muy buenos!...pura sangre.

Anita dijo...

Está groso!

Besos.

Leonor dijo...

que tonto sos
por favor

Gerardo David Cristante dijo...

Ji ji!