
sábado 15 de noviembre de 2008
miércoles 12 de noviembre de 2008
el tibio juego del poema
A veces pienso que si escribiera todo lo que tengo para decir
Me quedaría solo
Mi mujer me abandonaría antes de que se doren las tostadas
Muy tempranito a la mañana
Cuando el sol se desviste y deja caer una media gris por el cielo
A veces pienso que mi perro dejaría de ladrar
Mudo como un estanque de agua podrida llena de insectos
A veces pienso que si escribiera todo lo que tengo para decir
Mis padres se suicidarían una noche de invierno
Luego de tomar una taza de café humeante
Se saludarían con un beso
Y en la cama
Las espaldas juntas rezarían al vesre
Por su hijo alcohólico con síndrome de Down
A veces pienso que si escribiera todo lo que tengo para decir
Se cerrarían las puertas de mi dormitorio
Y quedaría atrapado para siempre hamacándome en una telaraña
A veces pienso que si escribiera todo lo que tengo para decir
La Comisaría de mi barrio haría una fiesta
Con cada uno de mis huesos rotos esparcidos por el calabozo
La gente bienpensante se reuniría en la puerta de mi casa
Con piedras de todos los tamaños cultivadas
En las huertas de sus áridos corazones
Listos para dispararlas como balas corrugadas
En busca de mis ojos
A veces pienso que si escribiera todo lo que tengo para decir
Más de uno se moriría de espanto
Y solo por eso valdría la pena
El tibio juego estupido del poema.
Me quedaría solo
Mi mujer me abandonaría antes de que se doren las tostadas
Muy tempranito a la mañana
Cuando el sol se desviste y deja caer una media gris por el cielo
A veces pienso que mi perro dejaría de ladrar
Mudo como un estanque de agua podrida llena de insectos
A veces pienso que si escribiera todo lo que tengo para decir
Mis padres se suicidarían una noche de invierno
Luego de tomar una taza de café humeante
Se saludarían con un beso
Y en la cama
Las espaldas juntas rezarían al vesre
Por su hijo alcohólico con síndrome de Down
A veces pienso que si escribiera todo lo que tengo para decir
Se cerrarían las puertas de mi dormitorio
Y quedaría atrapado para siempre hamacándome en una telaraña
A veces pienso que si escribiera todo lo que tengo para decir
La Comisaría de mi barrio haría una fiesta
Con cada uno de mis huesos rotos esparcidos por el calabozo
La gente bienpensante se reuniría en la puerta de mi casa
Con piedras de todos los tamaños cultivadas
En las huertas de sus áridos corazones
Listos para dispararlas como balas corrugadas
En busca de mis ojos
A veces pienso que si escribiera todo lo que tengo para decir
Más de uno se moriría de espanto
Y solo por eso valdría la pena
El tibio juego estupido del poema.
martes 4 de noviembre de 2008
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